sábado, 14 de marzo de 2009

Caída de los cielos de Alberto Contador en un día redondo para Caisse d´Epargne

Alberto Contador ha mostrado hoy que también puede tener un mal día y de ello se han aprovechado sus rivales en la lucha por la general de esta París - Niza. La 7ª etapa presentaba un perfil duro con 10 cotas y 191 kilómetros, una jornada propicia para una fuga, pero en la que al final han tomado protagonismo los primeros de la clasificación.

Luis León Sánchez, Colom y Contador se erigían como candidatos a la victoria de hoy tras atacar y dejar atrás a Schleck, Voigt y Chavanel. Pero la no colaboración de Alberto con sus dos compatriotas propiciaba que los dos Saxo Bank y el de Quick Step se uniesen al grupo cabecero.

La negativa a entrar al relevo por parte del de Pinto, complicando así las cosas de cara al triunfo parcial a Colom y a Sánchez no sentó nada bien a este último, que demarró de nuevo a 16 de meta. El murciano poco a poco lograba abrir hueco mientras todo el peso de la persecución recaía sobre el líder de la carrera.

El exceso de ambición pasaba factura a Contador que, por no colaborar en un principio con Toni Colom y Luisle, a fin de llegar más fresco al final, ahora se encontraba solo ante el peligro y sin aliados entre los cabeceros. Que bien le hubiese venido aprender de Miguel Indurain y su generosidad, que era fundamental para encontrar ese "amigo" que tirase de él en los malos momentos.

Así pues, Luis León Sánchez se presentaba solo en meta para lograr el pack completo de etapa y liderato. Golpe sobre la mesa de este ciclista nacido en Mula y hermano del jugador del Real Valladolid, Pedro León. Tras él llegaban Colom, Schleck y Chavanel a 50 segundos, a 56 lo hacia un Voigt tremendamente batallador.

¿Y Contador? Pues el del Astana sufría una pájara en los últimos kilómetros para perder el amarillo y acabar complicándose la presencia en el podio de mañana. Tras verse sobrepasado por multitud de ciclistas que se habían quedado tras su ataque junto a Colom y Luisle, lograba arribar a meta en 33ª plaza a 2´53". Lección para el de Pinto, que a partir de ahora grabará en su mente aquello de "el que mucho abarca, poco aprieta".

Para los Euskaltel hoy ha sido una dura jornada con la retirada de Samuel Sánchez tras resentirse de un golpe sufrido en la montonera de la segunda etapa. Al final el mejor hombre de naranja del día ha sido Aitor Hernández (11º) y en la general el mejor colocado pasa a ser Juan José Oroz (18º a ´casi 7 minutos del líder).

Mañana acabará la París - Niza, que ha sido espectacular en todas y cada una de sus etapas. No ha habido descanso para los corredores y los aficionados hemos podido disfrutar de ciclismo de calidad. En la última etapa, de solo 119 kilómetros, el pelotón atravesará tres puertos de 1ª: el Col de la Porte (7´2 kilómetros al 7´23%), La Turbie (7´6 kilómetros al 4´8%) y el tradicional Col D´Èze (4.100 metros al 6´8%). Podría haber movimiento entre los mejores de la general, pero el escaso kilometraje de la etapa hará difícil que se abran huecos relevantes.


Y en la Tirreno - Adriático hoy teníamos el final en Montelupone y no ha decepcionado. Los favoritos del día han dado un gran espectáculo este muro (que se ha subido 2 veces) y Joaquin Rodríguez ha demostrado que se le da muy bien este final, que tiene rampas máximas en torno al 20-22%. Ha atacado algo más lejos que el pasado año, pero de nuevo se ha deshecho de sus rivales con facilidad para presentarse en meta con 6 segundos sobre Davide Rebellin, que ha sido 2º en la etapa.

Rodríguez se coloca ahora como líder de la carrera con 7 segundos de ventaja sobre El Fares, anterior capo de la Tirreno - Adriático. Mañana toca contrarreloj de 30 kilómetros y es más que probable el cambio de líder. Por candidatos no será, aunque parece que Kloden es quién cuanta con más opciones de ganar la etapa y vestirse de rosa.

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