Tras llegar a meta sendas escapadas en las etapas 4ª y 5ª de esta Vuelta al País Vasco, con victorias de Albasini y Pinotti respectivamente, la carrera llegaba a la contrarreloj final de Zalla con los cuatro primeros clasificados en un margen de 8 segundos. Podría decirse que todo estaba por decidir, todo salvo el primer lugar. Alberto Contador tenía reservada ese lugar en lo alto del podio y hoy se ha paseado, a una velocidad inalcanzable para el resto, por los 23 kilómetros que componían la crono.Contador ha sido el mejor en tierras vascas, lo ha demostrado subiendo, con su victoria en Arrate, y lo ha dejado claro contra el crono. Menos mal que ahora llegan sus vacaciones, dando pie a que otros ciclistas puedan ganar carreras durante un par de meses.
Toni Colom también ha completado una contrarreloj brillante, haciendo el segundo mejor tiempo para ocupar esa misma plaza en la general. Y el tercer mejor crono ha sido para Samuel Sánchez, que será quien complete el podio. Quizás se le podía haber pedido más al de Euskaltel - Euskadi, pero tanto el ciclista de Pinto como el de Bunyola han mostrado que eran los más fuertes de la carrera y ante eso no había nada que hacer.
Hemos vivido una Vuelta al País Vasco entretenida, con una participación de lujo, y puede que la única pega sea el descenso en la dureza del recorrido respecto a otras ediciones. Esperemos que la temporada que viene se mejore en este aspecto para dar a los aficionados vascos el mayor espectáculo posible, pues han demostrado que se vuelcan con la vuelta asistiendo a las carreteras.

Y con este punto y final en la Vuelta al País Vasco llega el relevo para las clásicas. Mañana se celebra la gran carrera sobre pavés, la París - Roubaix, donde Stijin Devolder sueña con lograr uno de los dobletes más importantes que hay en el ciclismo. No lo tendrá fácil con Boonen (vigente campeón), Flecha, Pozzato, Hincapie y Cancellara frente a él, pero puede favorecerle la baja de un Ballan que volverá en la Volta a Catalunya a la competición.
El infierno del norte volverá exigir el máximo a los competidores y el ganador deberá mostrar fuerza en tramos tan conocidos como el Bosque de Aremberg, Mons-en-Pèvèle y Carrefour de L´Abre, en los que podría decidirse la carrera. Pero puede que el terreno no sea el único factor determinante, pues una climatología adversa nos dejaría imágenes dantescas, dando pie a posibles sorpresas.Después del pavés llegará el momento de otro tipo de corredores, más del estilo de quienes han corrido en País Vasco, con la Amstel Gold Race, Flecha Valona y Lieja - Bastogne - Lieja. ¿Habrá alguien que logre la triple corona como ya hiciese Davide Rebellin en 2004?

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